De desvinculaciones, despidos, persecución…

Una vez más, el Seremi de Serplac de La Araucanía, Fernando Bustos Benassi, realiza una acción persecutoria contra mi persona. A la notificación de “desvinculación” (ver noticia aquí), el Seremi agrega ahora un informe de precalificación del periodo septiembre 2009 – agosto 2010 denigrante y sesgado, sin base objetiva.

Cuando Bustos me notificó del cese anticipado de mi contrata, me dio unas vagas razones de “reestructuración”.  Ahora pareciera que quiere justificar mi despido con razones de evaluación, que es una de las causas que está esgrimiendo la actual administración para dejar fuera a tantos funcionarios públicos.

Bustos me está precalificando (y antes emitió el tercer informe de desempeño) como jefe directo, en circunstancias que con él mi relación ha sido sólo tangencial, y mi vinculación permanente con la jefatura de la Serplac ha sido a través del Coordinador de Inversiones, y esporádicamente, a través del jefe de estudios interino.

Al precalificarme, sólo tiene en cuenta el periodo parcial de abril a agosto, y desconoce el primer y segundo informe de desempeño, y las anotaciones de mérito en mi hoja de vida para el periodo calificado. Desconoce además la experticia que he desarrollado durante 17 años en el Sistema Nacional de Inversión, perfeccionada a través de la práctica y de capacitaciones,  la más importante de ellas constituida por un exitoso desempeño en el Diploma en Evaluación de Proyectos, ex CIAPEP, en la Pontificia Universidad Católica de Chile, el año 2006.

La actitud de Bustos está adquiriendo carácter de acoso laboral, pues la calificación con que pretende evaluarme me restará posibilidades en la eventual postulación a otro cargo en la administración pública.

¿Es acaso ese el espíritu de unidad nacional que está impulsando el gobierno? Sus hechos hablan más fuerte que sus palabras.

(Actualización al 30 de septiembre de 2010)

Un nuevo capítulo en esta historia. Mediante Res. Nº 223 del 24 de agosto de 2010, el Sr. Kast pone término a las contratas de mis dos colegas, Lídice y Víctor, y la mía. Esa resolución expresa que el Ministerio ha decidido poner término a nuestros contratos, después de ocupar más de dos páginas de considerandos, donde se argumenta que en nuestros contratos se debe entender incorporada la frase “mientras sean necesarios sus servicios“, aunque en la resolución original se omita.

Sin embargo,  ello se contradice  inmediatamente, cuando se le solicita a Lídice que realice una inducción con la periodista que Serplac está contratando, indicándole cuáles son sus funciones. Bueno, ¿son o no necesarios los servicios de Lídice? Por extensión, ¿son o no son necesarios los servicios de Víctor y los míos, o la Serplac va a requerir contratar nuevos funcionarios que realicen las funciones que nosotros hacíamos?

Esta artículo fue publicado en Opinión. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a De desvinculaciones, despidos, persecución…

Deja un comentario

Tu correo no será publicado. Los campos requeridos están marcados *

*

Puedes utilizar las siguientes etiquetas de HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>